Cielo

Cubierto por su manto lazulita, me levanto y observo cómo la inmensidad del firmamento,  me envuelve ofreciéndome energía y vitalidad para seguir luchando día a día. Sin embargo  hoy,  un gris plomizo amenaza con devorar el sosiego, convirtiendo la bóveda celeste que nos rodea en un mar de nostalgia.  Pero sé que pronto pasará y volveré a recrearme en el intenso añil que aviva mis más  dichosos  pensamientos.