Bienvenido/a a mi rinconcito de internet. Aquí iré colgando mis pequeños textos y estás invitado a pasear y comentar (siempre desde el respeto y la educación). Espero que disfrutes de los relatos, tanto como yo lo hago escribiéndolos.

Mansión olvidada

En los últimos días he escrito pequeñas reseñas que espero estén siendo de vuestro agrado. Aquí os dejo otra:


En medio de ninguna parte se alza  de manera señorial, un palacete de aquellos de antaño, al cual los siglos han dejado una huella imborrable.  Sus paredes herrumbrosas muestran pequeños fragmentos de pintura que alguna vez adornaron sus enormes tabiques. Las maderas, casi desaparecidas, de puertas y ventanas, son apenas visibles a causa de la hiedra que, como un ladrón en la oscuridad, ha ido atrapando centímetro a centímetro  gran parte de la fachada. En el pórtico, el vestigio de lo que alguna vez fueron dos majestuosas columnas, se mezclan con los restos y escombros que quedan de esta mansión olvidada.

Cielo

Cubierto por su manto lazulita, me levanto y observo cómo la inmensidad del firmamento,  me envuelve ofreciéndome energía y vitalidad para seguir luchando día a día. Sin embargo  hoy,  un gris plomizo amenaza con devorar el sosiego, convirtiendo la bóveda celeste que nos rodea en un mar de nostalgia.  Pero sé que pronto pasará y volveré a recrearme en el intenso añil que aviva mis más  dichosos  pensamientos.

El cielo.

       El cielo, de un azul tan intenso que parece un retrato pintado al óleo con sus nubes blancas, esponjosas y perfectas colocadas por una mano invisible. Un lugar infinito donde las almas, convertidas en aves de diferentes colores, revolotean y juegan mientras nos protegen y vigilan como ángeles de la guarda. En el centro,  un avión rompiendo la paz, con su larga cola de humo,  dividiendo en dos la inmensidad cobalto, mientras las nubes
 continúan impertérritas.